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Europa

¡Mont Saint-Michel, de los lugares más icónicos de Francia!

Prepárate para sumergirte en la rica historia, la arquitectura impresionante y la misteriosa atmósfera de este sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Te llevaremos a un viaje inolvidable a este mágico islote rocoso situado en la región de Normandía, en el noroeste de Francia. Con su impresionante abadía medieval, calles empedradas y entorno natural único, Mont Saint-Michel te cautivará con su esplendor histórico y su belleza natural.

Prepárate para sumergirte en la rica historia, la arquitectura impresionante y la misteriosa atmósfera de este sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Saint-Michel. Foto por Diario de cultura.

Emerge majestuosamente del mar

Situado en una bahía de mareas, Mont Saint-Michel es un impresionante islote rocoso que emerge majestuosamente del mar.

La abadía, con sus agujas apuntando hacia el cielo, domina el horizonte y se convierte en un espectáculo
impresionante tanto para los visitantes que llegan por tierra como para aquellos que llegan por mar.

Mont Saint-Michel. Foto por Saint-Michel tickets.

Su historia se remonta a más de mil años atrás. Desde su fundación como lugar de culto en el siglo VIII hasta su papel como fortaleza defensiva durante la Guerra de los Cien Años, el lugar ha sido testigo de innumerables eventos históricos que le han conferido una riqueza cultural incomparable.

El corazón de Mont Saint-Michel es su imponente abadía gótica, un prodigio arquitectónico que se eleva sobre el islote. Descubre la magnífica arquitectura y el arte religioso de la abadía mientras te sumerges en su historia y contemplas las impresionantes vistas panorámicas que ofrece.

Abadía. Foto por Saint-Michel

¡Descubre Mont Saint-Michel!

Pues sus calles estrechas y serpenteantes te invitan a perderte en su encanto medieval. Descubre casas de piedra, tiendas de recuerdos y acogedores restaurantes que ofrecen delicias gastronómicas regionales.

Mont Saint-Michel no solo es un lugar de belleza natural y arquitectónica, sino que también es un centro cultural vibrante. Explora los museos y exposiciones que ofrecen una mirada más profunda a la historia y la vida cotidiana en este antiguo lugar.

Calles Saint-Michel. Foto por Turismo de observación.

Su bahía es famosa por sus mareas extremadamente altas y bajas, que crean paisajes cambiantes y espectaculares.

La gastronomía de la región de Normandía es famosa por sus deliciosos platos, y Mont Saint-Michel no es una excepción. Disfruta de auténticas delicias culinarias, como los famosos corderos de pré-salé y los sabrosos mariscos, mientras te deleitas con la vista del mar.

Corderos de pré-salé. Foto por Animal Gourmet.

Aprovecha tu visita a Mont Saint-Michel para explorar los alrededores. Descubre otros pueblos medievales encantadores, como Dinan y Saint-Malo, o visita las playas del Desembarco del Día D y los impresionantes acantilados de Étretat.

Acantilados de Étretat. Foto por Viaja por libre.

Las vistas al caer la noche…

La visita a Mont Saint-Michel durante la noche es una experiencia mágica que te transportará a tiempos pasados. La abadía iluminada y el reflejo en el agua crean un ambiente misterioso y romántico que te dejará sin aliento.

Disfruta de la comodidad y la hospitalidad de los hoteles y alojamientos en Mont Saint-Michel. Desde hoteles boutique hasta acogedoras casas de huéspedes, encontrarás el lugar perfecto para descansar y relajarte después de un día de exploración.

Saint-Michel. Foto por Oddysey Traveler.

Desde la imponente abadía hasta las calles medievales, la atmósfera misteriosa y romántica de este sitio te transportará a tiempos pasados.

Puedes elegir entre deleitarte con las vistas panorámicas, explorar las estrechas calles y dejarte maravillar por la magia de las mareas, lo que sea que elijas, ¡seguro la pasas increíble! #Nuncadejesdeviajar!

Saint-Michel de noche. Foto por Turismo Normandia.

Europa

De las fiestas más emblemáticas y vibrantes del mundo: la Feria de San Fermín

Cada año, del 6 al 14 de julio, la ciudad de Pamplona, se transforma en el epicentro de una de las fiestas más emblemáticas y vibrantes del mundo.

Cada año, del 6 al 14 de julio, la ciudad de Pamplona en Navarra, España, se transforma en el epicentro de una de las fiestas más emblemáticas y vibrantes del mundo: la Feria de San Fermín. Famosa por los encierros de toros y su atmósfera festiva, esta celebración atrae a miles de visitantes de todo el mundo.

Más que una simple feria, San Fermín es una manifestación de la pasión, el coraje y la rica tradición cultural de los pamploneses. Durante nueve días, Pamplona se convierte en una ciudad que nunca duerme, donde la diversión, la tradición y la adrenalina se mezclan en cada esquina.

La Feria de San Fermín. Foto por El Mundo.

La Feria de San Fermín tiene sus raíces en la época medieval, combinando celebraciones religiosas en honor a San Fermín, el patrón de Navarra, con ferias comerciales y corridas de toros.

San Fermín, un santo venerado en la región, fue el primer obispo de Pamplona y es recordado por su martirio en el siglo III.

Esta mezcla de fervor religioso y festivo ha evolucionado a lo largo de los siglos, convirtiéndose en el evento internacionalmente reconocido que es hoy.

La Feria de San Fermín. Foto por Turismo de Navarra.

La historia cuenta que San Fermín, hijo de un senador pagano de Pamplona, fue convertido al cristianismo y posteriormente martirizado en Amiens, Francia. Su devoción creció y, con el tiempo, se convirtió en un símbolo de la identidad navarra.

La primera referencia escrita a la celebración en honor a San Fermín data de 1591, cuando se trasladó del 10 de octubre al 7 de julio para coincidir con la feria comercial y aprovechar el buen clima. Este cambio
marcó el inicio de lo que hoy conocemos como la Feria de San Fermín.

La Feria de San Fermín. Foto por Confidencial.

El encierro es, sin duda, el evento más icónico de San Fermín. Cada mañana, a las 8 en punto, cientos de corredores, conocidos como “mozos,” se enfrentan al desafío de correr delante de seis toros bravos a lo largo de las estrechas calles empedradas de Pamplona.

La carrera, que abarca poco más de 800 metros, termina en la plaza de toros y dura aproximadamente tres minutos. Es un espectáculo de adrenalina pura, donde el valor y la destreza son puestos a prueba.

Participar en el encierro requiere preparación y respeto por las reglas. Los corredores deben estar sobrios, mayores de edad y conscientes de los riesgos. La seguridad es primordial, y las autoridades locales implementan estrictas medidas para proteger tanto a los corredores como a los espectadores.

Encierros. Foto por Economist.

“Correr el encierro no es un juego,” afirma Javier Martínez, un veterano corredor. “Requiere preparación física y mental. Respetar las normas es fundamental para la seguridad de todos.”

El encierro comienza con el canto a San Fermín, en el cual los corredores piden protección al santo antes de enfrentar a los toros. La tensión en el aire es palpable, y cuando suena el cohete que anuncia la suelta de los toros, el bullicio se transforma en un torbellino de acción y emoción.

Los mozos deben mantener la calma y tomar decisiones rápidas para evitar los peligros de los cuernos afilados y el suelo resbaladizo.

La Feria de San Fermín. Foto por Turismo de Navarra.

Las festividades comienzan con el “Chupinazo,” el lanzamiento de un cohete que marca el inicio oficial de la feria. A lo largo de la semana, se celebran diversas procesiones en honor a San Fermín, siendo la más significativa la del 7 de julio, cuando la figura del santo recorre las calles de Pamplona.

Miles de personas se congregan para ver la imagen de San Fermín, acompañada de cantos, danzas y fervor religioso. Es un momento de profunda devoción y orgullo para los pamploneses.

San Fermín. Foto por OkDiario.

Las calles de Pamplona se llenan de música y danza durante toda la feria. Bandas de música, conocidas como “charangas,” animan el ambiente con sus melodías, mientras que los visitantes y locales bailan al ritmo de las canciones tradicionales. Noches de juerga, conciertos y eventos culturales completan el panorama festivo.

El Riau-Riau, un evento tradicional que fue suspendido en los años 90, ha visto intentos de resurgir, y es una muestra del espíritu participativo de la feria.

Chorizo a la sidra. Foto por Cocinatis.

San Fermín también es una fiesta de sabores. Los visitantes pueden disfrutar de la rica gastronomía navarra, que incluye platos como el “chorizo a la sidra,” el “ajoarriero” y los famosos “pintxos.” La sangría y el vino de Navarra fluyen libremente, contribuyendo a la atmósfera festiva.

Las peñas, agrupaciones de amigos que se reúnen para celebrar, son una parte esencial de la vida social durante San Fermín, organizando comidas y eventos privados donde se degustan los mejores manjares locales.

La Feria de San Fermín es una experiencia única que combina tradición, emoción y camaradería. Desde los emocionantes encierros hasta las animadas fiestas callejeras, cada aspecto de esta celebración captura la esencia de la cultura navarra. Para quienes buscan una inmersión auténtica en una de las tradiciones más apasionantes del mundo, San Fermín es una cita imprescindible. #Nuncadejesdeviajar!

Pintxos. Foto por Daily Update.
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Curiosidades

Día Mundial de la BICICLETA: ¡También se viaja en dos ruedas!

En países como Ámsterdam, ¡la bicicleta es el transporte estrella!

PORTADA Bicicleta Ámsterdam. Foto-Web

El Día Mundial de la Bicicleta se celebra cada 3 de junio. Es un día que las Naciones Unidas han designado para promover este medio de transporte sostenible, sencillo y saludable. ¿Qué tal te caería salir un domingo al parque o dejar el coche en casa e ir pedaleando al trabajo?

Parque en Bici. Foto-Web
Parque en Bici. Foto-Web

Historia del Día Mundial de la Bicicleta

El Día Mundial de la Bicicleta tiene una historia curiosa. Aunque muchos piensan que se celebra el 19 de abril, la fecha oficial es el 3 de junio. ¿Y por qué el cambio? Bueno, resulta que el 19 de abril de 1943, un químico suizo tuvo un viaje muy… especial en bicicleta después de experimentar con LSD. Pero fue en 2018 cuando la ONU decidió que el 3 de junio sería el día para honrar a este sencillo, pero poderoso invento.

Bicicleta ONU. Foto-Web
Bicicleta ONU. Foto-Web

Día Mundial de la Bicicleta: Beneficios de usarla

Usar la bicicleta es como tener un superpoder: mejora tu salud, no contamina, es económico y te libera del tráfico. Además, en lugares como los Países Bajos, se estima que el ciclismo evita miles de muertes al año y aumenta la esperanza de vida. ¡Nada mal para un par de ruedas y un manubrio!

Beneficios. Foto-Web
Beneficios. Foto-Web

La bici en Ámsterdam: El rey de los transportes

Ámsterdam y las bicicletas son como el queso y el vino, una combinación perfecta. La ciudad cuenta con más de 15,000 kilómetros de ciclovía. Aquí, las bicis son el rey del transporte y verás a todo el mundo usándolas, sin importar el clima. Y si te animas a visitar, puedes alquilar una por unos 12 euros al día.

Bicicleta en Ámsterdam. Foto-Web
Bicicleta en Ámsterdam. Foto-Web

Hay un montón de lugares que puedes conocer en Ámsterdam en dos ruedas: El centro, en Prinsengracht y Looiersgracht, los molinos de viento y casas de madera en Zaanse Schans, el parque central de Vondelpark, o ¿qué tal unos campos de tulipanes durante la época de primavera?

Tulipanes en Ámsterdam. Foto-Web
Tulipanes en Ámsterdam. Foto-Web

Nunca dejes de viajar… ¡en dos ruedas!

Si eres un amante del ciclismo y también de viajar, sin duda no puedes perderte de Ámsterdam, donde la bicicleta es la estrella. Llegar desde México es muy fácil a través de los vuelos directos a Ámsterdam que ofrecen aerolíneas como Aeroméxico.

Nunca dejes de viajar en dos ruedas. Foto-Web
Nunca dejes de viajar en dos ruedas. Foto-Web

Por mientras, puedes celebrar el Día Mundial de la Bicicleta disfrutando del parque más cercano o llegando de vez en cuando al trabajo en dos ruedas, ¡te aseguramos que lo vas a disfrutar y te vas a sentir súpero bien!

#NuncaDejesDeViajar

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Europa

Setenil: El pueblo que vive EN CUEVAS

Muchas de las viviendas están construidas directamente bajo grandes rocas o dentro de cuevas naturales.

PORTADA Setenil

Hay un pueblo en España donde las casas no se apoyan en el suelo, sino que brotan de las entrañas de la tierra, como si la propia montaña las hubiera abrazado. Un lugar donde las calles son caminos bajo techos de roca natural, esculpidos por el paso del tiempo y el paso del río Guadalporcún. Ese lugar existe, y se llama Setenil de las Bodegas.

Setenil. Foto-Web
Setenil. Foto-Web

La arquitectura troglodita de Setenil

Lo que hace peculiar a Setenil es su arquitectura troglodita. Aquí, las casas no se construyen, se esculpen. Sus paredes son la roca viva del cañón, excavada por el paso del tiempo y la mano del hombre.

Muchas de las viviendas están construidas directamente bajo grandes rocas o dentro de cuevas naturales, aprovechando la roca como parte de sus techos y paredes. Esto no solo les proporciona una protección natural sino que también mantiene las casas frescas durante el verano y cálidas en invierno.

Casas en Cuevas. Foto-Web
Casas en Cuevas. Foto-Web

Las casas suelen tener fachadas blancas, típicas de los Pueblos Blancos de Andalucía, y se adaptan al terreno irregular del cañón. Algunas tienen terrazas y azoteas desde donde se pueden disfrutar vistas del pueblo y del paisaje.

Dos de las calles más emblemáticas de Setenil son la Calle Cuevas del Sol, que recibe luz solar durante casi todo el día, y la Calle Cuevas de la Sombra, que está cubierta por una gran roca que impide el paso de la luz solar. Ambas calles están llenas de vida, con bares, restaurantes y tiendas que ofrecen productos locales y artesanía.

Calles Emblemáticas. Foto-Traveller
Calles Emblemáticas. Foto-Traveller

Datos Históricos

Los vestigios arqueológicos hablan de asentamientos prehistóricos, mientras que la época romana dejó su huella en la estratégica ubicación del pueblo como punto clave en la ruta comercial entre Cádiz y Ronda.

Historia. Foto-Imán de Viajes
Historia. Foto-Imán de Viajes

Tras la reconquista, Setenil pasó a manos cristianas, conservando aún hoy el encanto de la época medieval. No te pierdas la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, una joya arquitectónica que merece una visita.

Gastronomía y Souvenirs

En Setenil, la belleza no se limita a la vista. Déjate conquistar por los sabores de la gastronomía local: las masitas de Setenil (galletas crujientes con sabor a anís), las migas (pan frito con chorizo, pimiento y huevo), la sopa cortijera (caldo con pan, espárragos y verduras) y el lagarto ibérico (carne de cerdo marinada y cocida a fuego lento) te conquistarán.

Restaurantes y Bares. Foto-El País
Restaurantes y Bares. Foto-El País

Y no te olvides de llevarte a casa una pieza de cerámica típica. Elige entre una variedad de diseños y colores, en platos, jarrones figuras y azulejos pintados a mano. Deja que este recuerdo te transporte de vuelta a este pueblo mágico cada vez que lo mires, y te recuerde la belleza y la calidez de su gente.

Cerámica. Foto-Web
Cerámica. Foto-Web

Setenil: El Pueblo de Roca

Setenil es un lugar que abraza las casas con su piedra, como si la naturaleza y el hombre vivieran en armonía. Te transporta a un lugar donde la prehistoria, lo medieval y lo contemporáneo se unen en esos techos y paredes de roca.

El pueblo de la Roca. Foto-Web
El pueblo de la Roca. Foto-Web

No dejes pasar la oportunidad de conocer este lugar único. Desde México, puedes tomar un vuelo directo hacia Madrid y aprovechar para conocer otros encantos de España, junto con su pueblo de roca.

#NuncaDejesDeViajar

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