Asia
Conoce el WALL Of DEATH: El MURO de la MUERTE en Tailandia
¿Qué te parecería presenciar un espectáculo donde alguien juega con su vida mientras tú disfrutas de un helado? Pues en Tailandia esto es posible.
Si por tu mente alguna vez ha cruzado la pregunta sobre cuál es la forma más inusual y rápida de arriesgar tu vida, Tailandia tiene la respuesta: El Wall of Death, también conocido como el “Muro de la Muerte”. En este espectáculo solo participan los más valientes —o tal vez insensatos— motociclistas y conductores, desafiando la gravedad en vértigo puro sobre un cilindro vertical, mejor conocido como “tanque”. Todo esto mientras el público observa desde arriba, asombrado, y preguntándose cómo es que siguen vivos.

¿De DÓNDE SURGE el WALL OF DEATH?
En este caso, los orígenes del Muro de la Muerte no se remontan a Tailandia, sino a Coney Island, Estados Unidos, durante las décadas de 1910 y 1920. Aquí los espectáculos de acrobacias en motocicleta comenzaron a volverse muy populares en las ferias; incluso se realizaban con leones a bordo.

Originalmente, el nombre del espectáculo era Motordrome, pero más tarde evolucionó a “El Muro de la Muerte”, esto relacionado con las personas que desafortunadamente perdían la vida durante el show. Curiosamente, es una acrobacia que aún se realiza en algunos festivales de motos. Los pilotos de tanque son conocidos como “escaladores”.

Este show llegó a Tailandia durante el reinado del rey Rama VII, por los años 1940. En ese entonces, el Señor Luean Phongsobhon, creador del triciclo y fundador de la primera escuela mecánica en Tailandia, escuchó sobre unos escaladores filipinos, que habían montado un espectáculo de Wall of Death en Bangkok.

El Sr. King, el jefe de tripulación del tanque filipino, propuso un reto: a quien logre montar el tanque, será ganador de 200 dólares estadounidenses. Luen Phongsobhon pensó que no sería difícil lograrlo, así que volvió a casa y construyó su propio tanque. Después de practicar un tiempo, logró dominarlo. Regreso al espectáculo filipino; sin embargo, no se le permitió participar en el reto.

A pesar de eso, Luean Phongsobhon es considerado como el primer domador de Wall of Death tailandés. Tiempo después, enseño a sus estudiantes a dominar los tanques, para que pudieran ganarse la vida haciendo espectáculos. Esta enseñanza duraría hasta el día de hoy.

¿Cómo funciona el MURO DE LA MUERTE?
Realmente es más sencillo de lo que te imaginas, pues en este espectáculo los protocolos de seguridad no existen. Todo comienza con una estructura cilíndrica de madera o concreto, de unos 6 a 10 metros de altura, la cual es armada y desarmada para llevar el show a diferentes lugares.

En esta estructura, los motociclistas y automovilistas aceleran hasta que la fuerza centrífuga los mantenga pegados a la pared. Algo que seguramente muchos no saben es que, para que las motocicletas puedan girar y permanecer en la pared, estas se modifican, quitándoles todo el “equipo innecesario” para hacerlas más livianas. También participan autos pequeños.

Además, en medio del tanque, es común encontrar algún altar, donde los intrépidos pilotos oran o rinden homenaje antes de su actuación.

Nunca se SUFICIENTE RIESGO
Por si fuera poco, cuando los conductores se encuentran girando dentro del tanque, hacen algunas acrobacias sencillas, como levantar las manos o salir un poco de su asiento. Todo esto para demostrar su nivel de precisión. Como ya podrás asumir, no solo se trata de velocidad y desafiar las leyes de la física, sino de hacer un show extremo. De hecho, algunos conductores se llegan a vendar los ojos, para hacerlo aún más emocionante.

Parte del encanto de estos shows es la interacción con los escaladores. Esto se hace a través del público, que estira su mano sobre el tanque, sosteniendo billetes para que los conductores los puedan tomar en pleno movimiento. Esto hace que los asistentes puedan percibir de primera mano el riesgo del espectáculo.

Usualmente, los pilotos son tratados como estrellas, siendo admirados como artistas locales. Incluso venden playeras, firman autógrafos, se toman fotos con sus fans, y hasta tienen plataformas digitales de interacción, teniendo una gran base de admiradores.

¿Dónde VER el WALL OF DEATH?
Seguramente haya despertado en ti la necesidad de presenciar este salvaje espectáculo extremo, por lo que tienes que saber que “El Muro de la Muerte” lo podrás encontrar en festivales y ferias por toda Tailandia; sin embargo, los lugares más famosos para verlo son en la ciudad de Chiang Mai, durante el festival anual de King Mengrai.

Aquí, además de celebraciones tradicionales y gastronomía local, podrás experimentar la adrenalina pura en el Wall of Death. La entrada cuesta aproximadamente 60 baht, lo equivalente a $1.80 dólares estadounidenses o $40 pesos mexicanos. También es bastante común encontrarlo en eventos en Bangkok.

Y sí, por si te lo preguntabas, también es muy común encontrarlo en festivales de motociclismo en Estados Unidos, y curiosamente también es muy famoso en la India.

Así que, la próxima vez que sientas que tu vida necesite un poco más de acción o solo quieras ver a motociclistas desafiar a la muerte por unos cuantos billetes, el “Muro de la Muerte” es una parada obligatoria. Solo recuerda que no intentes esto en casa… a menos que tengas un enorme cilindro de madera en tu patio trasero. ❖

#NuncaDejesDeViajar
Artesanías
El JABÓN de ALEPO: Un cosmético con MILES de años de antigüedad
Uno de los jabones más antiguos del mundo —que incluso se dice que era utilizado por Cleopatra— aún se hace en la actualidad, y es uno de los tesoros más grandes de Siria.
El jabón de Alepo, también llamado “el oro verde de Siria” o jabón Ghar, es conocido por ser, quizá, uno de los jabones más antiguos del mundo. No ha cambiado su fórmula para nada, y continúa transmitiendo un largo legado de beneficios cosméticos. Es considerado como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, siendo de los pocos productos en haber sobrevivido a cambios históricos, invasiones, divisiones geopolíticas, guerras y, sobre todo, a la tecnología.

Y es que el jabón de Alepo tiene sus orígenes en la ciudad siria de Alepo; algunas fuentes mencionan que hace más de 4000 años comenzó su producción. Esto simboliza una gran muestra de innovación, pues la realidad es que en la antigüedad, los jabones eran una suerte de emulsiones jabonosas líquidas. Pero en Alepo se realizó por primera vez el proceso de saponificación (proceso de realización del jabón), mezclando aceite de oliva (metraf), aceite de laurel (ghar) y sosa natural.

Un PROCESO artesanal. ¿Cómo se HACE el JABÓN de ALEPO?
El jabón de Alepo, sorprendentemente, sigue realizándose de la misma forma en la que se realizaba en la antigüedad. Desgraciadamente, debido a la guerra, los talleres se encuentran en túneles en la ciudad de Alepo. La magia solo comienza en el otoño… Las familias que producen este milenario jabón recolectan las bayas de laurel silvestre en los bosques; estas son hervidas en agua. Cuando el aceite sube a la superficie, se desnata.

Finalmente, en diciembre comienza la producción del jabón. La sosa y los aceites se cocinan, se vierte la mezcla sobre enormes moldes en el suelo y se deja enfriar por 2 días. Es entonces que los artesanos caminan por encima, utilizando una barreta que va cortando las barras. Después, los jabones se marcan con unos sellos que contienen el nombre de la familia que lo fabrica, ya que se trata de conocimiento que es pasado de generación en generación.

Una vez que el jabón de Alepo se corta, se conservan a través de un sistema de torres; el mínimo que se deja añejar un jabón es de nueve meses, aunque algunos se añejan por hasta tres años. El resultado es un jabón muy firme, que no pierde su aroma, sin aditivos ni conservadores, y 100% amigable con el medio ambiente. Lo mejor de todo esto es que las barras de jabón de Alepo original se pueden conseguir en línea. El costo puede alcanzar hasta los $100 MXN por barra ($5.50 USD).

Los BENEFICIOS del ORO VERDE de SIRIA
El porcentaje de aceite de laurel en cada jabón de Alepo puede variar, pues los hay en diversas concentraciones. Del 5% al 15% son más económicos y se pueden usar diario en todo tipo de piel.; del 15% al 25% es jabón para piel mixta y se pueden usar diario. Y del 30% al 40% es para pieles grasas y se usa contra la caspa.

Los más elevados van del 40% al 80% y se recomiendan para pieles con problemas como psoriasis, eczema o acné. Se puede usar su espuma para lavar el cabello, como mascarilla al aplicar en el rostro, y si se deja reposar, como espuma de afeitar. Además, es buenísimo para lavar ropa (incluso si es ropa blanca). Es gracias a estos beneficios rebosantes que incluso se dice que el jabón de Alepo era parte del ritual de belleza de Cleopatra.

El JABÓN de ALEPO… ¿Es verde o café?
El color de un jabón de Alepo es café por fuera, porque el proceso de oxidación de los aceites, al estar en contacto con el aire, los cambia. Pero al partir una barra, su interior es verde, por toda la clorofila que ha permanecido intacta. Este jabón también se ha comenzado a fabricar en lugares cercanos a Siria, como Turquía, Túnez e incluso en Francia, pues muchos artesanos jaboneros que emigraron o se exiliaron, escapando del ambiente bélico de su ciudad para continuar con la tradición. Para asegurar que tu jabón es original, busca la mención en árabe de “Alepo”, que es esta: حلب.
Este jabón es un gran aliado de los viajeros gracias a su multifuncionalidad, pues algo que puede sobrevivir por tantos miles de años no podría ser más que extraordinario. ❖

#NuncaDejesDeViajar
Asia
Meguro PARASITOLOGICAL Museum: el único MUSEO de PARÁSITOS en el mundo
Despertando la inquietud y el lado biólogo de los visitantes, este museo en Japón exhibe alguno de los parásitos más horrorosos del mundo.
Al hablar de museos, es fácil imaginar salas llenas de arte, literatura, historia o cosas —por lo regular— agradables a la vista. Sin embargo, muy cerca del centro de Tokio, específicamente a 25 minutos en auto, en el barrio de Meguro, nos encontraremos con Meguro Parasitological Museum (o en español, el Museo Parasitológico de Meguro): un museo poco convencional que nos abre las puertas al grotesco mundo de los parásitos…

¿Por qué EXHIBIR parásitos?
En pocas palabras, se denomina “parásito” a un organismo que habita dentro de otro (hospedador) y se alimenta de él. Imaginar una exposición sobre estos horribles seres puede resultar inquietante, pero Satoru Kamegai no lo pensó así. Todo comenzó poco después de la Segunda Guerra Mundial, cuando Japón se encontraba en un obvio colapso económico y social. Los sistemas de sanidad estaban destruidos, y los parásitos comenzaron a abundar en la gente.

Y lo que para algunos era una enorme tragedia, para el Dr. Satoru Kamegai fue una oportunidad de aprender. Apasionado por estos seres, Satoru comenzó a recolectar y coleccionar los parásitos de sus pacientes en frascos de formol, y para 1953 abrió un pequeño museo buscando dar a conocer este mundo. Y aunque el Dr. Satoru falleció en el 2002, su recinto aún se mantiene intacto, en funcionamiento y lleno de seres terribles, muchos con más de 60 años de edad…

¿Qué ver en el MUSEO PARASITOLÓGICO de Meguro?
Sí, sabemos que contestar esa pregunta puede ser algo obvio, pero nunca está de más… El Museo Parasitológico de Meguro está dividido en dos pisos. En el primero, encontrarás una enorme “Diversidad de Parásitos” que afectan a los seres humanos. Podrás aprender sobre sus variedades, ciclos de vida y cómo es su vida en la naturaleza. Mientras tanto, en el segundo, podrás encontrar “Parásitos humanos y zoonóticos”, que son transmitidos de animales.

La pieza principal de este segundo piso es una taenia de aproximadamente 9 metros de largo, obtenida en 1953 del intestino delgado de un desafortunado hombre japonés. En total, podrás encontrar alrededor de 300 tipos de especímenes obtenidos de diferentes seres vivos. Pero no te preocupes, que no hay parásitos vivos; todos están sumergidos en formol al 5%, o preparados para su observación microscópica.

Además, estos especímenes son acompañados de una investigación detallada, fotografías de los síntomas y algunos consejos para evitarlos. Y aunque muchos puedan parecer grotescos y repugnantes, entender su vida es sencillo. De hecho, era lo que buscaba el Dr. Satoru Kamegai: enseñar a ver a los parásitos como otros seres vivos.

Recordando, INVESTIGANDO y comprando
El Museo Parasitológico de Meguro también cuenta con 6,000 libros sobre parasitología y alrededor de 50,000 documentos con información recabada a lo largo de los años. Y es que además de exhibir y enseñar, este lugar funge como un centro de investigación que ha ayudado a descubrir miles de parásitos y el impacto en la salud.

Se estima que en todo el mundo, alrededor de 20,000 muertes son causadas por infecciones parasitarias. Y visitar este museo busca transformar tu aversión en curiosidad y brindar una nueva perspectiva distinta sobre la existencia de estos seres… Algunos casi imperceptibles. Pero no te puedes ir sin antes darte una vuelta en la tienda de souvenirs.

No, no venden parásitos, pero puedes llevarte una playera de diplozoon, un tote bag con diferentes especies de parásitos o quizá un llavero con un anisakis simplex. O, si sientes más curiosidad por el tema, puedes adquirir uno de sus libros sobre parasitología. Además de que toda su información se encuentra con libre acceso desde su página web.

¿Qué CONSIDERAR en tu visita al MUSEO PARASITOLÓGICO de Meguro?
Este museo es una institución sin fines de lucro, por lo que la entrada es gratuita. Sin embargo, son bien recibidas las donaciones realizadas por sus visitantes. Puedes encontrarlo abierto de miércoles a domingo (lunes y martes únicamente si son días festivos) a partir de las 10:00 a.m. hasta las 05:00 p.m.

Las visitas autoguiadas son solo en japonés, por lo que seguramente quieras considerar tener una buena app de traducción. Y, aunque sabemos que es una de las comidas más populares de Japón, seguramente quieras evitar comer ramen antes o después de tu visita… ¿Estás listo para tener un día rodeado de parásitos? ❖

#NuncaDejesDeViajar
Asia
¿Qué hacer en las CIUDADES de MALASIA?
Además de naturaleza y hermosos paisajes verdes, este país cuenta con una ciudad que combina modernidad y tradición, en donde cada paso nos va contando la historia que se alberga en cada esquina.
Siempre que se habla de Malasia, a nuestros pensamientos llegan sus paisajes naturales, sus playas paradisíacas y sus selvas milenarias. Pero, no tan alejado de eso, este país custodia a la vez un atractivo urbano inigualable, con ciudades donde lo clásico y lo moderno conviven, las calles se llenan de historias y los templos se codean con altos rascacielos.

Aquí la vida nocturna, el arte callejero y la gastronomía nos invitan a descubrir una cultura sumamente diversa, que nos demuestra que Malasia, más allá de ser un paraíso natural, también es un destino urbano con alma propia… Y de ahí viene la pregunta: ¿Qué hacer en las ciudades de Malacia?

Disfrutar las vistas de KUALA LUMPUR
Kuala Lumpur es una ciudad ubicada en el corazón de Malasia, donde conviven en perfecta armonía la modernidad y la tradición. En ella podrás encontrarte con dos maravillas arquitectónicas; la primera son las Petronas Twin Towers, diseñadas por el arquitecto argentino César Pelli. Se trata de dos edificios unidos por un puente, con una geometría inspirada en el diseño islámico.

En su interior se encuentra un lujoso centro comercial, varios miradores y oficinas. Pero si quieres vivir la verdadera magia de estos rascacielos, entonces tendrás que esperar a la noche, cuando las Petronas se encienden, creando un espectáculo memorable.

La segunda maravilla arquitectónica es el Merdeka 118: el segundo edificio más alto del mundo con 679 metros. Con su llamativa fachada de cristal en forma de diamante, este rascacielos simboliza la diversidad y la unidad de los malayos. A una distancia corta de ellos, podrás pasear por el distrito de Bukit Bintang, en donde encontrarás boutiques de lujo y una vida nocturna que palpita hasta el amanecer… Porque sí, las ciudades de Malasia siempre están llenas de energía.

Pero, además de rascacielos increíbles, la ciudad de Kuala Lumpur también invita a los viajeros a conocer su cultura. Para ello, puedes entrar en el templo Sri Mahamariamman: el santuario hindú más antiguo de la ciudad. También puedes encontrar la paz en la Masjid Jamek: una mezquita histórica situada en la confluencia de dos ríos.

Conociendo los MURALES de GEORGE TOWN
En la isla de Penang, la ciudad de George Town nos ofrece una experiencia totalmente distinta. Fue declarada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y es reconocida por su arte callejero, el cual se ha encargado de convertir sus muros en lienzos inmersivos a los ojos de los caminantes.

Al pasear por sus alrededores, te encontrarás con una galería al aire libre, en la que casas y edificios se llenan de creatividad a través de grafitis van contando la historia de la ciudad. Y si eres una persona nocturna, George Town se transforma cuando cae la tarde, con mercados, bares alternativos y cafeterías, que llenan el ambiente de música y aromas que invitan a seguir disfrutando de sus calles.

MELAKA y un viaje a través de CONTRASTES
A pocas horas de Kuala Lumpur, podrás visitar la ciudad de Melaka, en donde podrás dar un viaje al pasado, pero sin dejar de abrazar el presente. Y es que hace años, esta ciudad fue un gran centro comercial, pero actualmente es Patrimonio de la Humanidad, en donde se reflejan influencias portuguesas, chinas y malayas.

Con calles repletas de iglesias, mezquitas y templos, Melaka da testimonio de siglos de intercambio cultural y armonía religiosa. Y a pesar de ello, no deja de lado la innovación, que se ve reflejada en calles como la Jonker Street Night Market: un largo pabellón lleno de comida, artesanías y festiva vida nocturna. Está abierto desde las 06:00 p.m. hasta la medianoche.

También podrás navegar por el río Melaka, donde conviven fachadas históricas y murales contemporáneos. El contraste de la ciudad y la vida antigua es, en pocas palabras, impresionante, siendo el reflejo de cómo una urbe famosa por su belleza tradicional también puede convivir pacíficamente con la vanguardia.

Las CIUDADES de MALASIA
Como dijimos en un principio, Malasia es un destino en donde la vida cultural y conservadora se ha adaptado muy bien a las novedades modernas. Algo que es de aplaudir, pues no todos los países lo han logrado. Descubrir las ciudades de Malasia te permite ampliar tu horizonte, en donde, además de hermosos paisajes verdes y naturales, también sobresalen rascacielos y hermosas calles. ❖

#NuncaDejesDeViajar
-
AméricaLUCCIANO’S CENTRAL TOUR: Un recorrido HELADO y sorprendente
-
CuriosidadesEl MUSEO MÜTTER: Un macabro recorrido por la ANATOMÍA HUMANA
-
EuropaLa DANZA de la CABRA: Un raro RITUAL de FIN de AÑO en RUMANIA
-
AerolineasMAHO BEACH: La playa donde los AVIONES rozan el MAR
-
Ecoturismo - Turismo SustentableDESTINO MÍO: Una EXPERIENCIA de MISTICISMO en el CORAZÓN de la SELVA MAYA
-
CDMXCASA FROMAGER: La CAVA de QUESOS más variada de la CDMX
-
AméricaEl BOSQUE PETRIFICADO de PUYANGO: Donde los DINOSAURIOS caminaban
-
AméricaHEART ATTACK GRILL: El restaurante más CALÓRICO de Las Vegas


