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Catacumbas de París Francia: un sitio indispensable para los viajeros

Catacumbas de París Francia, un lugar emblemático y aterrador en las profundidades de la ciudad del amor, no apto para cardíacos… y tampoco para personas sensibles, ni mucho menos para claustrofóbicos.

Chemin du port Mahon. Foto: El País

Las catacumbas adquieren este nombre en relación al término con el que se conocía a las de Roma en el siglo XVIII que eran sumamente admiradas en el viejo continente.

Cerca de 11,000 metros cuadrados de oscuros pasadizos, huesos, cráneos y bastas leyendas a una profundidad equivalente a un edificio de 5 pisos es lo que conforman las Catacumbas de París.

Además cuenta con un laberinto que mide 321 kilómetros en donde no hay electricidad, ni señal telefónica, con pozos y respiradores que han sido tapados a través de los años.

 
Escaleras de las catacumbas. Foto: El Primer Paso

Inicios de las Catacumbas de París

Su construcción se inició hacia el año 1786 en los túneles que se hicieron anteriormente a las afueras de París se fueron formando canteras de piedra caliza de donde se obtenía el material para edificaciones de la ciudad.

Esto se decidió hacer así debido a que la población estaba siendo azotada por terribles enfermedades y epidemias, y con ello empezar el saneamiento de lugares populares donde estaban ubicados los cementerios.

Minero descansando. Foto: Agente Provocador

Entre 1785 y 1787 se realizó la evacuación del cementerio de los Santos Inocentes, el más grande de París en ese entonces. En 1860 se realizan los últimos depósitos masivos de huesos, se ha trabajado para mejorar el lugar.

Todo el trabajo se realizó de manera estudiada tanto en la monumental de sus dimensiones, como de la parte museográfica que merece un proyecto de esta magnificencia.

Catacumbas de París Francia. Foto: The World Thru My Eyes

Leyendas y crónicas en las Catacumbas

Desde hace 65 años que el acceso a la mina está totalmente prohibido, pues el peligro de un derrumbe existe desde hace mucho tiempo, es por eso que sólo pocos metros del lugar está abierto al público.

Se ha contado que los corredores cambian de dirección y que además durante los recorridos se han escuchado gritos y lamentos a través de las paredes de las Catacumbas de París.

Muchos dicen que son ruidos que los trabajadores hacen a propósito para espantar a los turistas y sea cierto o falso, a todos los turistas aventureros nos dan ganas de descubrirlo. ¿Te atreverías?

Adéntrate a las Catacumbas de París

El acceso es por la vieja entrada llamada “Barrière zwd’Enfer” que significa “Puerta del infierno”. Se puede leer en francés: “¡ALTO! Este es el imperio de la muerte”, y prácticamente así es, al menos para los franceses.

!ALTO¡ Este es el imperio de la muerte. Foto: Flickr

Los huesos están perfectamente organizados tan es así que los cráneos descansan sobre las espinillas de manera alternada y están formados de tal manera que forman paredes a todo lo largo de los pasadizos.

En los recorridos se explora kilómetro y medio de caminos de puros huesos enterrados y también de pequeños túneles normales, para descender a estos, se deben usar unas empinadas escaleras.

Paredes de cadáveres. Foto: Los Apuntes del Viajero.

Durante la visita es sencillo extraviarse pero no te angusties, hay policías en lugares específicos para cuidar de que no te metas en alguna zona restringida, sectores que pueden a llegar a ser peligrosos porque aún no se han explorado lo suficiente.

Dónde se encuentran, costos, alguna recomendación

Por supuesto que las Catacumbas son un sitio bastante extraño y uno de los más escalofriantes en París. Por tan sólo 29 euros y 45 minutos de tu vida te guiarán a la casa de la muerte.

Ubicado en Avenue du Colonel Henri Rol-Tanguy, 75014 Paris, Francia.

Figuras de monjes muertos. Foto: París

En el 2011 la película “Así en la tierra como en el infierno” trata sobre un grupo de amigos que viajan a París para investigar sobre las famosas catacumbas, sin embargo, no sabían lo que el lugar tenía guardado para ellos.

Figuras de monjes muertos. Foto: París

Es un lugar tétrico, pero sin duda merece la pena ser visitado y reconocido por la labor arquitectónica que se sigue haciendo y deben estar en tu agenda de recorridos en tus próximas vacaciones a la ciudad del amor.

Y recuerda #NuncaDejesDeViajar

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