AIKEIZAN GOTOKUJI: El TEMPLO de los GATOS en Japón
Situado en el distrito de Setagaya, justo al oeste de la ciudad de Tokio, perdura con gran elegancia histórica el Templo Daikeizan Gotokuji. Este lugar es reconocido no solo por ser perfecto para los amantes de los gatos o ser un santuario sagrado, sino también por ser el origen del famoso gatito de la suerte que mueve su bracito. Seguramente creías que era chino, ¿verdad? En Japón, este gato es conocido como maneki-neko, y es reconocido por atraer fortuna y prosperidad.
INICIOS del TEMPLO GOTOKUJI
En un principio, el templo Gotokuji fue levantado en 1480, y perteneció a la familia Li, quienes eran poderosos feudales en la ciudad de Hikone, en Edo (Edo era el antiguo nombre de Japón). De hecho, en Hikone aún existen varios bienes pertenecientes a la familia Li, como el Castillo de Hikone.
El templo fue construido con la finalidad de ser un establecimiento Bodaiji, que significa templo que, generación tras generación, cuida de los muertos de una familia, dándoles sepultura y realizando ceremonias en favor de sus almas. De hecho, aquí mismo se encuentra el cementerio perteneciente a la familia Li.
Sin embargo, este templo se vio envuelto en varios cambios de nombre, esto derivado de la muerte de los feudales principales de la familia. Cada que fallecía el feudal principal, el nombre era cambiado por el nombre del feudal que tomaría su lugar…
La LEYENDA del TEMPLO GOTOKUJI
Hay una leyenda que toma mucha fuerza sobre los orígenes del templo, pues se cuenta que, hace años, el templo era muy pobre y estaba habitado únicamente por un monje de edad avanzada. Un día, Li Naokata, señor feudal de la zona perteneciente a la familia Li, se encontraba cazando en el bosque, cuando una horrible tormenta empezó a caer, viéndose obligado a refugiarse bajo un árbol de por ahí.
Desde ese lugar, a lo lejos vio una gata blanca en la entrada del templo Gotokuji, que parecía hacerle señas con su patita para que se acercara. Li Naokata, sorprendido, decidió acercarse a la gata para verla mejor. Justo cuando estuvo a su lado, un rayo cayó en el árbol donde se estaba refugiando, salvándole así la vida.
Naokata, eternamente agradecido por ese acto, decidió invertir su fortuna en el templo, pagando remodelaciones, haciendo donaciones de terrenos y campos de cultivo de arroz, llevando así al templo a un nuevo nivel y a una nueva era de riqueza y prosperidad.
MANEKI-NEKO: prosperidad y buena suerte
¿Tú crees que el gatito está saludándote? Todos pensábamos eso, pero la realidad es que este gato está invitándote a que te acerques, haciendo referencia a la leyenda de la gata blanca que salvó a Li Naokata.
Hoy en día, miles de figuras de maneki-neko adornan el templo, creando una bonita postal para los amantes de los gatos. El color original de la gata del templo era tricolor (blanco, negro y naranja), pero con el tiempo, cada gato ha ido adoptando diversos colores y significados. Por ejemplo: mientras el gato blanco significa pureza, el negro te protege de la malicia y el dorado atrae riqueza.
El rosa significa amor, el rojo buena salud, el amarillo te brinda buenas relaciones con amigos o familiares. El verde evita accidentes de tránsito y el azul ayuda en los estudios.
También puede llegar a variar el significado dependiendo de qué patita esté levantando. Si el gato levanta su pata derecha, se dice que atrae prosperidad y dinero, pero si levanta su patita izquierda, es para atraer clientes y visitantes. Una variante menos común es que cuando levanta sus dos patas, simboliza una señal de protección.
De visita por el TEMPLO GOTOKUJI
Sabes que estás en el templo Gotokuji cuando cruzas la enorme puerta, encontrándote con una pagoda de tres pisos y un hermoso campanario, siendo un lugar que da paz y tradición.
Conforme avances en tu camino, te encontrarás con el inmenso cementerio. Cabe recordar que este cementerio alberga los restos de la familia Li, quienes jugaron un papel importante en la historia del templo. Además, aquí se encuentran descansando los restos de grandes personalidades, como el calígrafo Kusakabe Meikaku: un personaje destacado de la caligrafía en el periodo Meiji. Además de varios samuráis.
Cerca del cementerio encontrarás el salón de Dharma, y frente a él una estatua de un león, donde podrás encender una vara de incienso, que es un ritual de purificación del cuerpo y el alma.
Cruzando la puerta, estará la zona dedicada a maneki-neko, donde encontrarás miles de figuritas de este emblemático gato, que han sido donadas por personas devoto-agradecidas por los deseos cumplidos, o que solo están en busca de un poco de buena suerte. ¡No olvides pedir tu deseo!
¿PEDIR un DESEO a MANEKI-NEKO?
¡Sí, así es! En la plaza principal del templo Gotokuji se encuentra una tienda de souvenirs. Aquí encontrarás todo tipo de productos relacionados con maneki-neko: llaveros, bolsas, figuras, separadores de libro y hasta palillos para comer.
Se dice que puedes comprar un gatito, pedir un deseo y llevártelo de recuerdo. Si tu deseo se vuelve realidad, debes regresar y dejar a tu gatito en el templo, como muestra de agradecimiento.
¿Cómo llegar al TEMPLO GOTOKUJI?
Ubicado en el distrito de Setagaya, su espacio le da un sensación extra especial, ya que se encuentra un poco alejado de las zonas turísticas y concurridas. Desde el centro de Tokio, ubicado a 5.4 km, podrás llegar tan solo en 15 minutos en auto y en 40 minutos en transporte público. Si prefieres caminar y envolverte en la cultura y vida de las calles japonesas, puedes llegar caminando en tan solo 55 minutos. Eso si te avisamos: notarás que estás cerca del templo porque comenzarás a ver figuras de maneki-neko por todos lados.
Como dato importante, la entrada a este templo es completamente gratis y tiene un horario de lunes a domingo de 6:00 a.m. a 6:00 p.m. Sin embargo, no olvides llevarte un bonito souvenir de maneki-neko. Los costos van de los ¥500 a los ¥7,000 yenes ($70 a $950 MXN / $3.50 a $50 USD).
El templo Gatokuji es uno de los templos sagrados favoritos por todos los visitantes e incluso por los mismos japoneses, representando cómo un país puede entrelazar las creencias y leyendas en su vida cotidiana. Sin duda es un lugar que tiene que estar en tu itinerario en tu próximo viaje a Japón. ❖
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