El Paraná es un enorme río que funciona como triple frontera entre los países Paraguay, Brasil y Argentina. A sus alrededores existe una exuberante naturaleza llena de maleza, humedales y lagos; y es justo en el corazón de la frontera de Argentina donde encontramos una isla que desafía la comprensión de la realidad… nos referimos al “Ojo del Delta”.
El OJO DE DELTA; la isla que se MUEVE SOLA
Con 118 metros de diámetro, el Ojo de Delta —o simplemente El Ojo— esta isla es una formación de tierra sumamente inusual ubicada en una zona remota y pantanosa de Paraná. Su nombre viene del hecho de que, al momento de ser vista desde una gran altura, su forma se asemeja a un gran ojo, esto debido a su silueta perfectamente circular y a la presencia de una laguna en su interior.
Esta isla está ubicada en una zona de humedales, que son zonas de tierra cubiertas temporal y permanentemente de agua dulce o salada. Pero el verdadero misterio de esta isla se desprende de que literalmente se mueve. Esto es por sí solo ya algo muy inusual, haciendo que habitantes, científicos y turistas traten de buscarle incesantemente una explicación. Además, se caracteriza por su amplia vegetación y difícil acceso, por lo que no es una zona que se caracterice precisamente por el turismo.
ORIGEN, descubrimiento y CONSPIRACIÓN del OJO DE DELTA
Se estima que El Ojo tiene una antigüedad de aproximadamente 30 años, y su descubrimiento se le atribuye a Sergio Neuspiller, un reconocido cineasta argentino que dio con la isla mientras investigaba, junto con su equipo, sitios para poder realizar una grabación, todo esto en el 2003, por lo que es una isla relativamente nueva.
Al principio, expertos en la materia no podían determinar con exactitud cómo se formó la isla, ni desde cuándo se mueve sola; y mucho menos por qué lo hace. Esta enorme crisis de información hizo que los habitantes atribuyeran el movimiento a fenómenos paranormales y conspiraciones, que van desde la presencia de deidades en la zona, que fue una base militar nazi e inclusive que pronostica el posible escondite de seres extraterrestres, mencionando actividad OVNI en las inmediaciones del El Ojo.
Claro que estas leyendas endulzaron la curiosidad de muchos amantes y lectores de lo desconocido, pero la explicación es mucho más sencilla de lo que parece.
Realmente, las islas flotantes en esta zona no son desconocidas, pero lo sorprendente del Ojo de Delta es su perfecta forma circular y su capacidad para girar. Como te mencionamos antes, esta isla se encuentra en una región con características geológicas y naturales especiales… La zona pantanosa y la humedad fomentan que los sedimentos presentes en el río se acumulen sobre una capa flotante de vegetación que se forma a partir de raíces y otros materiales orgánicos. Esto crea una base con características flexibles y movibles, lo que hizo al ojo El Ojo.
Pero… ¿Por qué SE MUEVE?
La verdadera incógnita de todo esto es el movimiento del Ojo de Delta, que obviamente no está relacionado con sucesos paranormales, sino simple y llanamente tiene que ver con el agua y el viento; de hecho es muy sencillo de explicar: el viento es el que mueve la isla suavemente en diferentes direcciones, mientras que la base de material orgánico se desliza sobre el agua, y el borde circular del lago permite su suave giro, evitando que se desintegre.
Este movimiento también puede ser afectado por el ciclo de las estaciones; por ejemplo, durante las épocas de lluvia, el nivel del agua aumenta, generando más presión en la isla y obligando al Ojo de Delta a desplazarse, a diferencia de las estaciones secas, cuando la isla se mantiene prácticamente estática, pues el nivel del agua no es tan alto, aunque sigue flotando.
No cabe duda de que la historia del Ojo del Delta sigue siendo un tema con mucha especulación. Su formación y su capacidad para moverse desafiaron el entendimiento humano y la conformación de las islas normales. Además, su ubicación remota y difícil acceso la convierten en un destino misterioso, inaccesible, pero al final muy interesante. ❖
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