¿Abrumado por el estrés de la ciudad? ¿Te gustaría volver a reconectar con la naturaleza? Tal vez sea el momento de una nueva aventura, y qué mejor que cualquiera de estos 5 destinos en Quintana Roo; y es que bien se sabe que en el Caribe Mexicano, la paz, la tranquilidad y la historia abundan por todos lados, y más cuando es primavera. ¿Estás listo para conocer el lugar de tus próximas vacaciones de primaverales?
COBÁ: AGUAS que enamorarán
En el municipio de Tulum, a una hora y media de Playa del Carmen, se encuentra la zona arqueológica de Cobá. Su nombre en maya significa “agua picada”, y esto es debido a que es un lugar rodeado de cenotes, como por ejemplo Choo-Ha, un cenote a unos 12 metros de profundidad, con aguas cristalinas y poco profundas, ideal para niños.
O Tankanch-ha, un cenote un poco más arriesgado, ya que cuenta con una profundidad de 35 metros. En este cenote tendrás que bajar por unas escaleras de madera, donde a cada paso la temperatura va cambiando; además, su profundidad es ideal para hacer clavados, buceo o snorkel.
Y si lo que buscas es una experiencia más elevada, ahí mismo, en Cobá, se encuentra Nohoch Mul, la pirámide más alta de Quintana Roo, con 42 metros de altura, desde la cual lograrás contemplar una gran vista de toda la región.
DZIBANCHÉ: la HUELLA de la DINASTÍA MAYA
En esta primavera, si lo que buscas es conectar con la historia maya, a poco más de una hora al noreste de la ciudad de Chetumal se encuentra la zona arqueológica de Dzibanché. Este lugar fue la primera capital de la poderosa dinastía Kaanul, la cual controló las tierras de lo que hoy conocemos como Belice y Guatemala. Este lugar abarca una enorme variedad de piezas; entre ellas se encuentra el Templo del Búho: una estructura de poco más de 20 metros de alto, que era utilizada para resguardar los restos de importantes gobernantes mayas.
Además, está el Templo de los Cormoranes, que con 34 metros de altura es la edificación más alta de Dzibanché. Está decorada con varias alusiones al inframundo, y por si fuera poco, fue aquí donde se encontró la tumba del Señor de Dzibanché.
Además, muy cerca de ahí, podrás encontrarte con la Laguna Milagros: un enorme cuerpo de aguas turquesas que aún es desconocido para muchos. Aquí podrás practicar canotaje, hacer snorkel e incluso practicar pesca deportiva.
ICHKABAL: el MÁS RECIENTE descubrimiento
Si quieres ir a una joya escondida al sur de Quintana Roo, tenemos que decirte que Ichkabal fue una que estuvo oculta durante varios siglos y que recientemente acaba de abrir sus puertas al público.
Esta zona arqueológica es de las últimas ciudades mayas que han sido descubiertas; diversos estudios afirman que probablemente haya sido una de las primeras urbes en surgir en la región, con una longevidad de aproximadamente 1425 años.
En él, se encuentra una gran base piramidal de 40 metros de altura, que tiene dimensiones bastante similares a la Pirámide del Sol en Teotihuacán; se cree que fue utilizado para diversas ceremonias que celebraban el cosmos. Ten garantizado que aquí también tendrás otra vista espectacular de la Riviera Maya.
KOHUNLINCH: el TEMPLO de los MÁSCARONES
Si te interesa un plan más misterioso, esta opción podría ser ideal para ti. Y es que esta zona contiene una edificación muy interesante llamada Edificio A-1, o coloquialmente conocida como Templo de los Mascarones.
Su arquitectura mantiene un toque rojizo en su alrededor, y está decorada con diversas y enormes máscaras talladas. Cada una de ellas servía como una representación de personajes mayas, como por ejemplo el dios Kinich Ahau. Se dice que estas máscaras eran una forma de poder manifestar y canalizar la energía de los dioses para honrarlos durante ceremonias sagradas.
En este lugar podemos observar una fauna muy presente, como ejemplares del pájaro carpintero frentidorado, halcón montés collarejo, mono aullador, trogón cabecinegro y otras especies más.
CHACCHOBEN: una ALINEACIÓN mágica
Siendo una de las alternativas más acordes a la primavera, Chachobbén era un lugar utilizado como observatorio y centro de ceremonias. Cuenta con una zona llamada “El Gran Basamento” donde podemos observar cómo algunas estructuras están alineadas a las posiciones del sol y la luna.
Esto se vive mejor durante los equinoccios y solsticios que hay durante el año, pues el clima permite ver con mayor claridad a los astros.
Un BONUS primaveral
Si ya visitaste tanto Ichkabal como Chachobbén, cerca de ahí encontrarás el Fuerte de San Felipe, un lugar en la Nueva España que sirvió como una fortaleza ante ataques piratas. Actualmente es un museo que contiene piezas importantes de la cultura maya y de la época de la colonización.
Y si te quedaste con ganas de otra experiencia refrescante, justo al lado del fuerte se encuentra la Laguna de los Siete Colores, llamada así porque tiene 7 tonos de azul en sus aguas, provocados por sus diferentes profundidades. Este es todo un paraíso tropical de Quintana Roo, con una vasta flora y fauna.
No esperes más, y esta primavera déjate sorprender por Quintana Roo y recorre las bellezas que hacen de esta región algo especial y único en todo México. ❖
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