En la parte alta de la ciudad de Roma, en Italia, se encuentra una grandiosa construcción de la que surge una iglesia: la Basilique di Santa Maria degli Angeli e dei Martiti (o en español, la Basílica de Santa María de los Ángeles y Mártires). Este lugar cuenta con una rica historia que abarca siglos de pasado, una obra maestra que refleja el interés renacentista por combinar elementos clásicos, cristianos y… ¿De aseo personal?
Las TERMAS de DIOCLECIANO
La historia de la Basílica de Santa María está curiosamente vinculada a los antiguos baños del emperador Diocleciano, que fueron construidos en el siglo IV d.C. Si no te suenan para nada, tienes que saber que se trata de los más grandes y lujosos baños públicos de la antigua Roma, que podían albergar a poco más de 3,000 bañistas al mismo tiempo. Sirvieron como símbolo de la opulencia del imperio romano.
Los baños de Diocleciano se extendían a lo largo de 13 hectáreas, y contaban con biblioteca, gimnasio, agua fría, caliente y templada. Sin embargo, debido a la gran cantidad de esclavos cristianos que murieron en la construcción, Diocleciano fue juzgado y retirado del puesto de emperador. Aun así, los baños continuaron en funcionamiento, hasta que en el año 537 los bárbaros los clausuraron y cortaron el suministro de agua.
Después de eso, las grandes construcciones del lugar simplemente quedaron en abandono, convirtiéndose en ruinas que serían saqueadas durante la Edad Media para obtener materiales.
De BAÑOS a BASÍLICA
Sin embargo, la transformación de los baños en una basílica cristiana comenzó en el siglo XVI. El encargado de dicha obra fue el arquitecto, escultor y pintor renacentista Miguel Ángel, famoso por pintar la Capilla Sixtina. En 1563, el Papa Pío IV encargó a Miguel Ángel convertir gran parte de esos baños en una iglesia.
El lugar se consagró en 1566, y después de esto se le dio el nombre de Basílica de Santa María de los Ángeles y los Mártires (la Basilique di Santa Maria degli Angeli e dei Martiti, en italiano) para honrar a los mártires cristianos que sufrieron durante la construcción de las Termas de Diocleciano. En su interior podrás ver obras de arte y los logros artísticos del período del Renacimiento, como pinturas y esculturas.
¿Qué VER en la Basílica de SANTA MARÍA?
Entre las cosas que ver en la Basílica de Santa María, existe una instalación del astrónomo Francesco Bianchini, en la que, con mosaicos de mármol en el piso, creó un enorme círculo. Después se hicieron orificios a los muros para permitir el paso de los rayos solares y alumbrar el tablero de la meridiana, funcionando como un reloj solar. En la actualidad, tienen un péndulo que permite medir el tiempo con gran precisión.
Otro de sus mayores atractivos es su cúpula central. Diseñada por Miguel Ángel e inspirada en el Panteón de Roma, su grandiosidad y belleza son el punto culminante del interior de la iglesia. Ahí, puedes admirar los detalles e impresionantes obras de arte que adornan el interior de la cúpula.
La Basílica de Santa María es un lugar para disfrutar de las maravillas arquitectónicas y contemplar las capas de historia que han dado forma al lugar. Además, es un importante sitio de peregrinación y un símbolo de la conexión duradera entre el mundo antiguo y cristiano en el corazón de Roma, por lo que podrás encontrarte con una gran cantidad de creyentes visitando el recinto.
¿CUÁNDO y DÓNDE visitar la Basílica de SANTA MARÍA?
Para poder visitar la Basílica de Santa María de los Ángeles y los Mártires, debes dirigirte a la plaza de la República (Piazza della Repubblica), en Roma, Italia, cerca de la estación Termini. Podrás ubicarla fácilmente, pues se encuentra sobre las ruinas de las Termas de Dioclecian y frente a la Fontana delle Naiadi (Fuente de las Náyades).
La entrada es gratuita —aunque las donaciones al lugar son bien recibidas—, y si quieres una visita más interesante, siempre encontrarás guías locales dispuestos a darte un recorrido por el lugar. Puedes ir cualquier día de la semana, en un horario de lunes a viernes de 08:00 a.m. a 01:00 p.m. y de 4:00 p.m. a 07:00 p.m. Los fines de semana abren de 10:00 a.m. a 01:00 p.m. y de 04:00 p.m. a 07:00 p.m.
Y es aquí cuando te preguntamos: si visitarás esta iglesia sin saber nada… ¿Habrías adivinado que en su pasado fueron unos baños? ❖
#NuncaDejesDeViajar